Nacho Mallo ( @NACHOMALLO )

El partido con derrota contra el Nástic nos permite sacar algunas conclusiones. Al menos, eso  veo yo. La primera es que la presencia de Dani Rodríguez se convierte en imprescindible en estos momentos para que el Mallorca, casi siempre, desarrolle su plan de juego. La probatura con Leo Suárez en su puesto no dio el resultado esperado. Las condiciones de uno y otro son muy distintas y hay muy pocos jugadores que puedan realizar, con la efectividad con la que lo viene haciendo, la labor del gallego. También creo que la ausencia de Raíllo, en un momento de forma espectacular, se  ha dejado notar. Xisco Campos, a pesar de darlo todo, creo que está un pasito por detrás ahora mismo.

Otra conclusión, y más grave, es que me ha parecido ver, y no quiero dar nombres porque hay que contrastarlo con más partidos, cierto egoísmo en algunos jugadores. La búsqueda de cierto protagonismo individual ha perjudicado al grupo. De confirmarse en el tiempo, sería el principio del fin de este Mallorca, cuya principal virtud es la solidaridad en el trabajo por parte de todos. Estoy seguro que si Vicente Moreno también lo ha visto, lo corregirá, ya que ha demostrado de sobra que puede tener recambios para casi todo el mundo.

También me queda claro que los cambios de banda que se vienen produciendo en los últimos tres partidos han demostrado que Aridai por banda izquierda pierde mucho. Quizá Lago Junior esté más a gusto en la derecha, pero el resultado, en su conjunto, es peor para el equipo. Entiendo la intención del entrenador, pero creo que perdemos profundidad por la banda izquierda y cuando el resultado es negativo no nos lo podemos permitir.

La última es que el resultado en Tarragona nos centra claramente en un único objetivo: jugar el play-off. Y no es poca cosa si lo conseguimos. No será tan fácil como parecía hace tan solo una semana, con la euforia que se desató tras ganar el partido ante el Sporting en el minuto 94.

Y ya no conclusión, pero sí reflexión, es que me pareció ver a un Nàstic más propio de estar jugando por puestos de clasificación que simplemente para eludir el penúltimo puesto (el último, ya que el Reus no está). Si veo este partido sin saber en qué posición están colocados, no diría en ningún momento que los tarraconenses estuviesen descendidos a falta de 15 puntos por jugarse. Increíble.

El domingo a las 12 en Son Moix, hemos de confirmar nuestra candidatura para los puestos de ascenso contra un Almería que en el partido de ida fue bastante superior a nosotros. Difícil partido, pero con la recuperación de algunos jugadores y en nuestro campo, con nuestra afición, somos favoritos para llevarnos la victoria, aunque repito que no será nada fácil. Suerte.

Nacho Mallo

Nacido el 20 de febrero de 1960, el guardameta gallego defendió la portería

bermellona durante seis temporadas, desde la 82/83 hasta la 87/88.

En ese tiempo disputó 102 encuentros, tanto en Primera como en Segunda División, peleando siempre por la titularidad con grandes porteros como Zubeldia o Ezaki Badou. Tal y como recoge Xesc Ramis en su Diccionario de jugadores del Real Club Deportivo Mallorca (Editorial Siníndice, 2017), “era un portero con muy buenas manos, agilidad asombrosa y mucha tranquilidad en los momentos de más presión”.

Actualmente es tertuliano en el programa Ser Deportivos Baleares, dirigido y presentado por Pedro Morlà.