Nacho Mallo ( @NACHOMALLO )

Pequeño cambio táctico en el planteamiento de este partido. Vicente Moreno ha introducido a Stoichkov en el once titular acompañando a Budimir, quien ha dejado señales de implicación y compromiso, pero que de momento aún no ha aportado mucho más de lo que venía haciendo Álex López. Tiempo al tiempo.

Supongo que este pequeño cambio intentaba solucionar el problema acontecido la jornada anterior ante Osasuna en los inicios del juego. Salva Sevilla se acercaba a la frontal del área propia para poder tener más rápidamente el contacto con el balón y, claro, necesitábamos a algún jugador que también pululase entre la media y la delantera. Al principio nos costó algo rebasar la, desde mi punto de vista, tímida e ineficaz presión del Cádiz, pero poco a poco el equipo se fue haciendo dueño del partido. Y entonces llegó el gol del gaditano del Mallorca, que casi siempre deja cosas positivas. A continuación llegó la expulsión del jugador del Cádiz, cerca del final de la primera parte, y con ella la sensación de que habíamos dado un gran paso hacia la victoria.

Difícil de entender es que, en la segunda parte, un equipo con un jugador menos y habiendo sido claramente inferior en la primera, pase a dominar y presionar. Es verdad que los gaditanos le han puesto mucho corazón y coraje, pero nada más. Y, justo en eso, no deberían ganarnos. El miedo a perder el botín nos atenazó y creo, también, que se podría haber hecho algo distinto desde el banquillo viendo cómo transcurría el partido. El cambio de Lago Junior, parece que algo tocado, por Aridai, no surtió el efecto deseado. Simplemente fue cambio de jugador y creo que, ante los riesgos que estaba tomando el Cádiz y viendo que nos estaba achuchando, no era la mejor solución. Habría que haber planteado un cambio táctico. Podríamos haber hecho dos cosas distintas: defender mejor o atacar mejor. Provocar alguna alteración en el desarrollo del juego. El cambio de fichas no fue suficiente. Yo hubiese apostado por jugar con otro punta más y matar el partido o, al menos, dar algún susto. Los locales se fueron afianzando en su plan, a veces en el límite del reglamento, y no vieron ninguna razón para cambiarlo. La otra opción podría haber sido introducir un central más, Xisco Campos, y reforzar el centro del campo pasando a jugar un 5-4-1. Evidentemente, son opiniones muy personales.

Finalmente, llegó el gol del Cádiz en un córner, quizás no muy bien defendido, pero no podemos negar que el balón rondaba muy asiduamente el área del Mallorca. Así que aunque nos duela, no podemos calificar de injusto el empate. Hubo otra expulsión gaditana, pero realmente no quedaba mucho tiempo para reaccionar. Lástima.

Objetivamente antes de empezar el partido pensar en un empate en el Ramón de Carranza no sonaba mal, pero oportunidades como ésta no se pueden desaprovechar para optar a estar un poco más arriba. Creo que todos, jugadores, técnicos y aficionados, nos vamos con la sensación de pérdida más que de ganancia.

Hay que seguir y pensar ya en el próximo partido, donde se me antoja urgente conseguir nuevamente una victoria. El domingo a las 12 en Son Moix tendremos que evitar el alcorconazo.

Nacho Mallo

Nacido el 20 de febrero de 1960, el guardameta gallego defendió la portería

bermellona durante seis temporadas, desde la 82/83 hasta la 87/88.

En ese tiempo disputó 102 encuentros, tanto en Primera como en Segunda División, peleando siempre por la titularidad con grandes porteros como Zubeldia o Ezaki Badou. Tal y como recoge Xesc Ramis en su Diccionario de jugadores del Real Club Deportivo Mallorca (Editorial Siníndice, 2017), “era un portero con muy buenas manos, agilidad asombrosa y mucha tranquilidad en los momentos de más presión”.

Actualmente es tertuliano en el programa Ser Deportivos Baleares, dirigido y presentado por Pedro Morlà.