Nacho Mallo ( @NACHOMALLO )

Es lo que nos garantiza este equipo. No ha sido un partido brillante ni atractivo a ojos del espectador, pero con una entrega encomiable de todos los participantes. La victoria creo que sido injusta, pero merecida. Me explico. Injusta porque el Numancia ha hecho tanto como el Mallorca para conseguir algún punto, pero merecida porque el esfuerzo y el trabajo mostrado por los jugadores exigían un reconocimiento en forma de victoria.

El debate principal de la semana, que estaba en la portería, se resolvió con la continuidad del manacorí. Ya he dicho en varios sitios que cualquiera de las opciones que tomase Vicente Moreno sería buena y mala a la vez. Aunque él no lo quiera, el debate está abierto. Ambos porteros están a un buen nivel y las circunstancias han propiciado que se plantee. Ha sido y seguirá siendo inevitable, al menos, durante unas cuantas jornadas.

Otro de los frentes abiertos era en el lateral izquierdo con la recuperación de Salva Ruiz. Si está bien físicamente, es mi primera apuesta. Y no porque Joan Sastre no lo haga bien, pero creo que ofensivamente el zurdo nos aporta algo más. El míster, finalmente apostó por repetir los laterales de la semana anterior. Ojo a ver cómo evoluciona esta posición, ya que uno de los que para mí era intocable, Fran Gámez, está brillando un poco menos. Veremos.

Lo principal para esta jornada era resolver la ausencia de Salva Sevilla. La solución fue Stoichkov, jugando casi como punta y retrasando un pelín más a Dani Rodríguez para tener más capacidad de trabajo en esa zona. Era una opción lógica y acertada. Creo que a la hora de defender, y con la diferencia en el marcador tan temprana, Stoichkov tendría que haber estado un poco más retrasado para poblar más el centro del campo y ceder al Numancia más terreno de juego inocuo. Desde ahí se hubiera podido empezar a elaborar el juego (creo que él y Álex López se machacaron un tanto inútilmente) o apostar por adelantar todas las líneas, arriesgándote a jugar con una defensa cerca del centro del campo. Visto lo visto, y comprobando la velocidad de Yeboah, puede que el remedio hubiera sido peor que la enfermedad. Definitivamente, hay que seguir afinando para cuando Salva Sevilla no pueda entonar sus melodías.

En cuanto al partido en el aspecto ofensivo del Mallorca, poco más que el gol podemos decir. Y eso es algo extraño en esta temporada. Casi siempre gozamos de varias ocasiones para marcar, pero esta vez la efectividad ha sido muy grande. Aridai, en un remate muy complicado, llevó a buen puerto una jugada de Lago Junior llena de pundonor y pillería. Defensivamente bastante bien, un par de intervenciones acertadas de Parera y un penalti ingenuo cometido por Valcarce que el árbitro no señaló.

El sábado a las 18:00 horas veremos si en la cuna de Agustina de Aragón somos nosotros los héroes.

Nacho Mallo

Nacido el 20 de febrero de 1960, el guardameta gallego defendió la portería bermellona durante seis temporadas, desde la 82/83 hasta la 87/88.

En ese tiempo disputó 102 encuentros, tanto en Primera como en Segunda División, peleando siempre por la titularidad con grandes porteros como Zubeldia o Ezaki Badou. Tal y como recoge Xesc Ramis en su Diccionario de jugadores del Real Club Deportivo Mallorca (Editorial Siníndice, 2017), “era un portero con muy buenas manos, agilidad asombrosa y mucha tranquilidad en los momentos de más presión”.

Actualmente es tertuliano en el programa Ser Deportivos Baleares, dirigido y presentado por Pedro Morlà.