Nacho Mallo ( @NACHOMALLO )

… que juego. Creo que es lo que se puede decir del partido contra el Tenerife. Hemos jugado aceptablemente, pero no para haber conseguido ese 4-1 con el que parece que hubiéramos arrollado. Es verdad que me defraudó el equipo canario y, si no cambia mucho, va a sufrir para mantener la categoría. Pero los equipos que aprovechan la inferioridad del contrario, como en este caso el Mallorca, demuestran ser equipos sólidos. Parece una perogrullada, pero en muchas ocasiones, vemos partidos en los que un conjunto es superior al otro y no consigue superarlo. Son aquellos que aprovechan estas debilidades los que confirman que están preparados. Y eso es, precisamente, lo que ocurrió en el partido contra el conjunto de Oltra.

Sólo un “pero”; el inicio de la segunda parte fue un poco flojo y como si ya tuviésemos todo hecho. Es verdad que dos goles de ventaja para este Mallorca es mucha ventaja, pero dormir el partido, aunque parezca fácil, exige concentración y atención. En esos 10 minutos creo que nos hemos sentido un poco suficientes. Incluso Gámez, uno de los mejores jugadores en lo que llevamos de temporada, se permitió un par de frivolités en nuestra área y por ahí vino el gol en contra que parecía darle un poco de vida al Tenerife. Por suerte, ese intento de reacción tuvo poco recorrido. Aprovechando otra ingenuidad de la defensa tinerfeña, conseguimos matar el partido con un contraataque iniciado por el mentado Gámez que culminó con el gol de Abdón. Era el minuto 55 y ahí se terminó todo. Pensar en el cuarto era más que lógico, pero no hay que desdeñar el toque de maestría de Salva Sevilla en ese tanto. Una vez más gran partido de este jugador.

Vicente Moreno repitió el esquema y casi la alineación titular, a excepción del reingreso de Raíllo. El míster volvió a colocar cinco centrocampistas y un solo delantero, por lo que parece que se va decantando por poblar más el centro del campo. En el partido anterior contra el Lugo pensé que este era simplemente un cambio táctico puntual para un encuentro fuera de casa, pero ha vuelto a utilizarlo esta semana en casa. No ha ido mal.

El regreso de Raíllo también se me antoja importante. Su presencia se nota, dota de solvencia al eje central y hace mejor jugador a Valjent, quien parece asentarse y progresa adecuadamente.

Decía la semana pasada que el empate de Lugo era bueno siempre y cuando consiguiésemos sacar el partido de casa. Ha sido muy bueno. Seguimos en la parte alta de la clasificación y dejando la sensación de que podemos estar ahí toda la temporada si las lesiones y expulsiones nos respetan. Por cierto, si no me equivoco, ninguna tarjeta. También positivo.

Seguimos soñando.

Nacho Mallo

Nacido el 20 de febrero de 1960, el guardameta gallego defendió la portería bermellona durante seis temporadas, desde la 82/83 hasta la 87/88.

En ese tiempo disputó 102 encuentros, tanto en Primera como en Segunda División, peleando siempre por la titularidad con grandes porteros como Zubeldia o Ezaki Badou. Tal y como recoge Xesc Ramis en su Diccionario de jugadores del Real Club Deportivo Mallorca (Editorial Siníndice, 2017), “era un portero con muy buenas manos, agilidad asombrosa y mucha tranquilidad en los momentos de más presión”.

Actualmente es tertuliano en el programa Ser Deportivos Baleares, dirigido y presentado por Pedro Morlà.