Ignacio García Mallo

No es la U.E. Olot el rival más fuerte de la categoría, lo sé, pero es un equipo que se está jugando la permanencia y no vino a la Isla a cumplir el expediente. Además, como ya ha quedado demostrado en jornadas anteriores, no es fácil ganar en esta categoría. Dicho lo cual, la victoria de este pasado fin de semana, más o menos holgada, es una inyección de vitaminas para este Mallorca. Aunque no sean matemáticamente necesarias, creo que hay que intentar conseguir tres victorias en los tres partidos que nos quedan; sería la mejor antesala para la eliminatoria del ascenso. Un polivitamínico ideal que, si bien no garantiza la victoria en la eliminatoria por el ascenso, sí que te proporciona ese plus para afrontarla en las mejores condiciones.

La victoria, totalmente merecida, llegó de nuevo asida de la mano de un nuevo planteamiento lógico y de una alineación en consonancia. Dadas las ausencias obligadas, y como ya he dicho en más de una ocasión, la aplicación de la lógica suele generar los frutos deseados en forma de objetivos a los que aspira aquel que la pone en práctica. En este caso el Mallorca tenía un objetivo claro, ganar. Cualquier otro resultado hubiese sido un fracaso. Creo que Vicente Moreno la está aplicando bien y me hace sentir un poco más esperanzado que hace unas semanas. El equipo salió a por la victoria desde el primer minuto con intensidad, permitiendo muy poca cosa al contrario.

Lo único que me disgusta es el gol que hemos encajado. Creo que no tiene disculpa y, aunque no sea importante en cuanto al resultado y la clasificación, me deja un regusto amargo. El equipo tiene que acostumbrase a estar todos y cada uno de los minutos del encuentro plenamente concentrado. En la eliminatoria de ascenso, doy por hecho que seremos primeros del grupo III, no podemos tener ni un segundo, repito, ni un segundo, de despiste. Puede costar caro. Y esa concentración también se trabaja y entrena, sobre todo en los partidos. Veremos si en estos tres encuentros que nos quedan de Liga regular podemos avanzar un poco en éste aspecto.

Otro apartado positivo es la recuperación anotadora de Abdón. Es muy positivo llegar al final de la temporada con jugadores en racha goleadora y sería ideal que pudiese continuarla en lo que nos queda hasta el play-off. Ya veremos si el entrenador apuesta por jugar con los dos puntas natos o sigue con un punta claro y Lago Junior de acompañante. Cualquiera de las opciones me parece igual de lógica y nos permite plantear un plan u otro dependiendo del rival que tengamos enfrente.

En los otros grupos se perfilan ya los candidatos a ser nuestros rivales, aunque seguramente tengamos que esperar al último partido para saber quienes son. Yo me atrevo a apostar que serán Rayo Majadahonda, Sporting B y Cartagena; a ver si acierto alguno.

Buenas sensaciones. Hoy sí.

Ignacio García Mallo ( @NACHOMALLO )

Nacido el 20 de febrero de 1960, el guardameta gallego defendió la portería bermellona durante seis temporadas, desde la 82/83 hasta la 87/88.

En ese tiempo disputó 102 encuentros, tanto en Primera como en Segunda División, peleando siempre por la titularidad con grandes porteros como Zubeldia o Ezaki Badou. Tal y como recoge Xesc Ramis en su Diccionario de jugadores del Real Club Deportivo Mallorca (Editorial Siníndice, 2017), “era un portero con muy buenas manos, agilidad asombrosa y mucha tranquilidad en los momentos de más presión”.

Actualmente es tertuliano en el programa Ser Deportivos Baleares, dirigido y presentado por Pedro Morlà.