Ignacio García Mallo

No os preocupéis, no voy a hablar de corrientes artísticas. No soy tan osado. Pero  creo que es lo que hay que ver ahora mismo en este Mallorca.

Seguimos siendo los primeros de grupo, habiéndonos recortado únicamente un punto el inmediato perseguidor, ahora nuevamente el Villarreal B. Realismo es que a todos les cuesta ganar y que el colchón conseguido al principio de curso nos permite ahora fallar algo más de la cuenta, aunque para el mí el punto de ayer no es ningún fallo.

Realismo es, también, que el equipo sigue siendo el máximo candidato para ganar esta liga y optar al ascenso en una primera eliminatoria.

Igual de real es el hecho de que hace unos meses el Mallorca era temido y respetado por todos los conjuntos, mientras que ahora nos damos cuenta de que cualquier equipo nos puede hacer caer y tropezar. Esto nos evidencia que si antes éramos el máximo favorito para ascender, al menos así lo pensaba yo, ahora mismo hemos perdido un poco de esa supuesta superioridad. Es cierto que en los demás grupos también suceden cosas; únicamente el Sporting B sigue manteniendo una ventaja algo amplia, pero ni siquiera como la nuestra. Como dije la semana pasada, tenemos algo de tiempo para recuperar esas sensaciones positivas que, ahora mismo, se han desvanecido.

Sobre el partido contra el Hércules varias reflexiones. En mi opinión, el resultado es justo aunque se consiguiera, nuevamente, en los últimos instantes. El dominio y la búsqueda de la portería contraria en la primera mitad fueron igualados, aunque los alicantinos tuvieron dos postes. En la segunda, con el gol tan al principio, el único que buscó algo fue el Mallorca. Los locales, por su parte, se dedicaron a perder tiempo y a cortar el ritmo constantemente. El penalti para mí fue claro, aunque ingenuo, y además hubo otro a Abdón que todavía fue más claro, aunque igual de inocente.

Seguimos teniendo problemas en la creación de juego ofensivo y estando Salva Sevilla tan retrasado, igual que lo que dije la semana pasada, no ganamos nada. Nos cuesta mucho llegar a tres cuartos de campo y, cuando llegamos, no tenemos realmente elaboración. A principio de temporada tampoco creábamos juego, pero llegábamos rápidamente al campo contrario. Ahora intentamos crear desde muy atrás, pero no progresamos y, cuando lo hacemos, nos falta el principal fabricante de juego. Apostaría por colocar a Salva Sevilla más arriba y, si con Faurlín o Pedraza no podemos tocar, pues tendremos que apostar por juego más directo y, desde allí, ya veremos. Ya nos funcionó anteriormente.

Defensivamente hemos tenido algún que otro despiste. Como en el gol local, donde Raíllo pecó de exceso de confianza. En mi opinión, y aunque Salva Ruiz no lo hizo mal, Bonilla aporta un plus al equipo. Sastre y Xisco Campos, en su línea habitual.

Próximo rival, Valencia Mestalla. También en su campo. A ver si del realismo podemos pasar al optimismo.

Buena semana.

Ignacio García Mallo ( @NACHOMALLO )

Nacido el 20 de febrero de 1960, el guardameta gallego defendió la portería bermellona durante seis temporadas, desde la 82/83 hasta la 87/88.

En ese tiempo disputó 102 encuentros, tanto en Primera como en Segunda División, peleando siempre por la titularidad con grandes porteros como Zubeldia o Ezaki Badou. Tal y como recoge Xesc Ramis en su Diccionario de jugadores del Real Club Deportivo Mallorca (Editorial Siníndice, 2017), “era un portero con muy buenas manos, agilidad asombrosa y mucha tranquilidad en los momentos de más presión”.

Actualmente es tertuliano en el programa Ser Deportivos Baleares, dirigido y presentado por Pedro Morlà.