Ignacio García Mallo

Me atrevo a escribir algunas reflexiones, a veces quizás no muy reflexionadas, invitado muy amablemente por Luis, a quien le agradezco este espacio para poder expresarme y ver si puede interesar o entretener a alguien.

Digo lo que pienso, aunque muchas veces no pienso lo que digo, así que pido disculpas por adelantado a quién pueda ofender, no es mi intención. Será el lector quien dará el justo valor a mis opiniones, muy personales y subjetivas.

Visto lo visto frente a la S.D. Formentera, creo que el equipo está perdiendo un poco de confianza en sí mismo y cosas que antes salían muy fácilmente, hoy no fluyen de esta manera. Tenemos ocho jornadas decisivas e importantísimas para recuperar esa sensación.

A mí me pareció un buen planteamiento el hecho de jugar con un solo pivote defensivo y con Salva Sevilla en teórico rombo. La semana pasada critiqué un poco el hecho de jugar con dos jugadores de características similares, como Faurlín y Pedraza, y con un solo punta ante el Villarreal B. Creo, sin embargo, que la desesperación, o mejor dicho la impaciencia de Salva Sevilla por tocar la pelota y participar, le ha hecho retroceder excesivamente su posición y puede que ahí haya estado una de las claves de este partido. La función del centrocampista andaluz ante los de Juan Arsenal tendría que haber sido la de dar más últimos pases que la de iniciador del juego, tal y como ha pasado en muchas fases del partido. Para esa labor está suficientemente preparado Pedraza, o en su defecto, Faurlín.

Aunque el gol se consiguió a la salida de un córner, creo que aún hay un gran margen de mejora en las jugadas de estrategia. Hemos tenido muchos saques de esquina y faltas. El Mallorca debe dar más miedo y sensación de peligro en este tipo de jugadas.

Por lo demás, tengo que reconocer que la S.D. Formentera ha realizado un trabajo muy bueno, sobre todo en el aspecto colectivo, con todo el equipo implicado y concentrado. Si sigue así, se salvará.

También me gustaría añadir que, desde mi punto de vista, el campo debería haberse regado mucho más, ya que con el viento que hacía se ha quedado muy seco y no ha favorecido el juego del Mallorca.

Finalmente, creo que a pesar de que a priori parezca que se han perdido dos puntos, sensación que se mitiga al contemplar el minuto en el que se ha conseguido el empate, seguimos a la misma distancia del segundo clasificado, aunque ahora sea el Elche el que ocupe esa plaza. Quedan ocho partidos y muy mal tendrían que seguir las cosas para que no seamos los primeros del grupo. Luego, ya veremos…

Ignacio García Mallo ( @NACHOMALLO )

Nacido el 20 de febrero de 1960, el guardameta gallego defendió la portería bermellona durante seis temporadas, desde la 82/83 hasta la 87/88.

En ese tiempo disputó 102 encuentros, tanto en Primera como en Segunda División, peleando siempre por la titularidad con grandes porteros como Zubeldia o Ezaki Badou. Tal y como recoge Xesc Ramis en su Diccionario de jugadores del Real Club Deportivo Mallorca (Editorial Siníndice, 2017), “era un portero con muy buenas manos, agilidad asombrosa y mucha tranquilidad en los momentos de más presión”.

Actualmente es tertuliano en el programa Ser Deportivos Baleares, dirigido y presentado por Pedro Morlà.