A los dos se les fichó para la misma demarcación, pero ninguno de ellos juega ya en ella. Ambos empezaron como titulares indiscutibles. Uno sigue en el once, el otro ha pasado a ser un suplente habitual. Uno cuenta con el apoyo de la afición, el otro no genera más que indiferencia. Uno llegó el pasado mercado de invierno, el otro buscó una salida ante el aumento de competencia. Lago Junior y Moutinho. Moutinho y Lago Junior. Dos más dos, en este caso, no son cuatro.

El marfileño es potencia, es velocidad, es entrega. Sacrificado como pocos, este verano volvió al trabajo antes de tiempo para recuperar su mejor versión cuanto antes. Con altibajos en su rendimiento, se vacía en cada partido y es un jugador al que cuesta criticar. El día que mejore su primer toque, ese control de balón que te proporciona una ventaja diferencial, Lago Junior se convertirá en un referente dentro del vestuario. Finidi George y Samuel Eto’o le abrieron el camino, ahora le toca a él dejar el pabellón africano donde le corresponde.

Moutinho es posiblemente, con el permiso de Culio, el jugador más talentoso de la plantilla. No necesita ir en carrera para regatear, es capaz de poner centros milimétricos desde la banda y tiene un gran disparo desde media distancia. Va sobrado para despuntar en Segunda División. Pero el suizo-portugués juega solo. Se mete dentro de su cápsula, que no abarca más de cinco metros de diámetro, y parece no enterarse de lo que ocurre a su alrededor. No juega al mismo ritmo que sus compañeros, no sabe leer en qué fase del partido se encuentra y la palabra sacrificio no forma parte de su vocabulario.

Lago Junior se adapta, se acomoda, muta, se transforma… Hace lo que haga falta por jugar. Y encima rinde.  Su afán de superación parece infinito. Moutinho agacha la cabeza y deja caer los brazos, y aún eso, lo hace con parsimonia. Ambos tienen 25 años, solo dos meses les separan. Su margen de mejora es brutal y de eso se puede beneficiar enormemente el Mallorca. Uno ya se ha puesto en camino. El otro todavía tiene que dar el primer paso.

*Artículo publicado en Fútbol desde Mallorca el 7 de Noviembre de 2016.